A toro pasado

17 de mayo de 2010

 

A toro pasado es muy fácil hablar, y como buen economista es lo que voy a hacer, concretar la política económica que se debió adoptar para evitar que España tuviera una crisis más aguda que el resto de países europeos.

 

En este sentido la política adecuada hubiese sido subir el IRPF de las rentas del trabajo por medio de la eliminación de las deducciones por adquisición de vivienda y haber destinado esos importes a deducciones fiscales para fomentar la inversión privada (especialmente la relacionada con I+D). Y esto tenía que haberlo hecho, y después justificaré porqué, el Gobierno de Rodriguez Zapatero cuando llegó al poder en su primera legislatura, en marzo de 2004.

 

Si el Gobierno hubiese adoptado esa política fiscal en 2004, se hubiesen conseguido cuatro efectos positivos:

 

Primero: La subida del IRPF hubiese evitado la elevación desproporcionada de nuestro salario disponible, manteniéndolo en niveles acordes con los europeos, y por tanto evitando la masiva destrucción de empleo al llegar la crisis.

 

Segundo: La inversión en I+D hubiese hecho más productiva la mano de obra, lo que también hubiese fomentado el mantenimiento de los niveles de empleo en los malos momentos.

 

Tercero: La eliminación de la deducción por vivienda hubiese contenido la burbuja inmobiliaria, lo que hubiese minorado sus perniciosos efectos posteriores sobre el sistema financiero.

 

Cuarto: Se hubiese destinado el excedente de las vacas gordas a sueldos de investigadores (I+D) y no a plusvalías de especuladores de terrenos, fomentando la permanencia de talentos, y evitando la destructiva cultura del pelotazo.

 

En otras palabras la inversión en vivienda se debió desviar hacia la inversión productiva (la I+D), lo que hubiese drenado la burbuja inmobiliaria, transformándola en activos multiplicadores de la productividad laboral, todo ello por medio de una relativamente simple política fiscal.  

 

Porque tuvo que tomar esta decisión Rodríguez Zapatero (y no el Gobierno anterior de Aznar): Porque estas medidas impopulares (se debió quitar a los trabajadores para que los empresarios invirtieran) se pueden tomar al principio de una legislatura, y al principio de la segunda legislatura de Aznar (año 2000) todavía no había nacido el Euro, origen de la bajada de tipos de interés y del calentamiento de nuestra economía. Sin embargo en 2004, inicio de la primear legislatura socialista, la economía ya estaba sobreactivada y se debió enfriar por medio de esta política fiscal que, sin modificar el déficit púbico, hubiese obligado a los españoles a invertir en su futuro inmediato. 

 

Nuestra suerte estaba echada desde la primera legislatura del Sr. Rodríguez Zapatero.

 

 

 

PD: Día 18: Leo en uno de mis blog favoritos una reflexión que complementa a nivel comunitario este artículo.