Se acrecienta en Europa el riesgo de colapso por descontrol de precios

En Europa y en España estamos viviendo unos días de desconcertante indeterminación económica. Perdida por el momento la esperanza de que el Estado Chino acuda al rescate Europeo, debido a las duras condiciones comerciales que parece exigir, nos encontramos de nuevo solos y más cerca del colapso económico. Esta tensión se ha acrecentado en la última semana de cabios gubernamentales: en España (va a entrar Rajoy), Italia (Va a entrar Monti) y Grecia (va a entrar Papademos), cambios que están incentivando un permanente ataque a los mercados que nos hace tener la sensación de estar cada día al borde de un misterioso abismo económico. 

 

La esperanza a medio plazo es que los nuevos gobiernos Español Italiano y Griego adopten las reformas necesarias para estabilizar la economía, para que a largo plazo los lideres europeos acuerden una mayor integración fiscal. Pero entre tanto hay un problema de tiempo. En España falta una semana para las elecciones y varias semanas para que se puedan empezar a implementar las medidas necesarias. En Italia y Grecia pasa algo parecido tras los nombramientos de los nuevos presidentes durante la última semana.

 

En este impás de espera, debido a la incertidumbre, disminuye la demanda de deuda pública de estos paises en tránsito poítico. El Banco Central Europeo está intentando solucionarlo desesperadmente por medio de la compra de dicha deuda pública.

 

Pero esta solución es heterodoxa y desesperada, ya que implica un riesgo de hiperinflación en el futuro. A pesar de ello algunos economistas ha apostado públicamente por ella, aduciendo que por el momento es la única posible, es el mal menor ante una situación desesperada. En concreto este jueves el Novel Paul Krugman la avaló desde Estados Unidos. 

 

Los principales perjudicados por esta solución son los alemanes ya que al fin y al cabo se está produciendo un aval encubierto de la deuda periferica con el dinero de todos los europeos, y están incurriendo en el riesgo de una futura hiperinflación, de infausta memoria para el pueblo alemán. Por otra parte mientras se siga comprando deuda, los paises periféricos no verán tan acuciante la necesidad de hacer reformas ya que los sintomas de la enfermedad se mitigan temporalmente.  

 

Por otra parte tenemos que recordar, tal como ya analizaba en mi artículo de agosto de 2010, que el consumo (y la demanda agregada) está completamente deprimido, lo que implica riesgo de bajada de precios (deflación), de nefastas consecuencias para una economía apalancada. La entrada de estos nuevos dirigentes va a implicar toma de decisiones que pudieran deprimir aún más dicha demanda, lo que hace más dificilmente controlable la evolución normal de los precios.

 

Por tanto nos seguimos encontrando, como hace un año, en una encrucijada entre dos escenarios de evolución de los precios opuestos (deflación e hiperinflación). Ante el primero sería necesario conservar el dinero en metálico ya que éste ganará valor con el paso del tiempo. En el segundo ineresa comprar biene raices como tierra o oro para evitar la pérdida del valor del dinero.

 

En conclusión entiendo que es muy importante en este momento estar muy antento de la evolución de los precios para actuar en consecuencia y así evitar el deterioro de nuestros ahorros de toda una vida.

 

 

P.D: Un artículo sobre el tema.